El diputado Marlon Aguirre, integrante de la bancada de Juntos por el Perú, formalizó el retiro de su firma de la moción de interpelación contra el ministro del Interior, César Astudillo, mediante un oficio presentado ante la Oficialía Mayor de la Cámara de Diputados.
Pese a esta decisión, el proceso parlamentario seguirá su curso. La iniciativa conserva el respaldo de 30 legisladores, cifra que supera ampliamente las 20 firmas mínimas exigidas por el reglamento para que una moción de interpelación continúe su trámite.
La propuesta busca que el titular del Interior responda ante el Congreso por presuntas designaciones irregulares dentro de su sector y por la conducción de la política de seguridad ciudadana frente al avance de la criminalidad.
El retiro de la firma de Aguirre no altera el escenario legislativo para la interpelación, ya que el número de adhesiones sigue siendo suficiente para sostener el procedimiento.
Con ello, la moción continuará avanzando en el Parlamento, donde se busca que el ministro Astudillo explique las decisiones adoptadas durante su gestión y las acciones implementadas para enfrentar la inseguridad en el país.
La decisión del parlamentario se produce en medio de diferencias públicas con miembros de su propia bancada.
En las últimas semanas, Aguirre cuestionó al vocero de Juntos por el Perú, Ernesto Zunini, por la distribución de las comisiones ordinarias en la Cámara de Diputados.
Durante esa controversia interna, el legislador por la región Junín reveló que había recibido propuestas para incorporarse a otras agrupaciones parlamentarias, entre ellas Fuerza Popular.
Sin embargo, posteriormente descartó abandonar su bancada y ratificó que permanecerá en la organización política con la que llegó al Congreso.
El actual Parlamento bicameral registra un antecedente similar relacionado con la pérdida de firmas en una moción de interpelación.
Durante el proceso impulsado contra el entonces ministro de Energía y Minas, Guillermo Shinno, el retiro de la firma del diputado Luis Ángel Jibaja dejó la iniciativa con solo 19 respaldos.
Al no alcanzar el mínimo reglamentario de 20 adhesiones, aquella moción no pudo continuar su trámite.
A diferencia de ese caso, la interpelación contra César Astudillo mantiene un número suficiente de firmas, por lo que el procedimiento legislativo seguirá adelante en el Congreso.