Por: Dra. Alejandra Romero
Elegir el sistema de pensiones adecuado es una de las decisiones financieras y jurídicas más trascendentales en la vida laboral de todo trabajador peruano. Sin embargo, miles de aportantes en Arequipa desconocen el destino real de sus descuentos mensuales, la estructura de su fondo y las diferencias sustanciales entre el ámbito público y el privado. En un contexto donde la previsión social es fundamental, comprender cómo funciona cada alternativa resulta indispensable para asegurar una vejez digna y sin sobresaltos.
Como noticia positiva de coyuntura, la Oficina de Normalización Previsional (ONP) dispuso un incremento adicional del 25% en las pensiones correspondientes a la Bonificación por Edad Avanzada (BEA). Este beneficio alcanza a más de 145,000 jubilados del Decreto Ley 19990 que han cumplido 80 años de edad. Lo relevante desde el punto de vista legal y administrativo es que dicho abono se efectúa de oficio directamente en las boletas de pago, garantizando el derecho del adulto mayor sin exigir trámites presenciales ni extenuantes filas.
Ahora bien, para tomar decisiones informadas sobre nuestro futuro, resulta vital analizar las tres diferencias de oro entre ambos sistemas:
¿Cuál sistema conviene según el perfil laboral? La ONP se ajusta a trabajadores dependientes con continuidad laboral que buscan la certeza de un ingreso vitalicio respaldado por el Estado. En cambio, la AFP resulta idónea para trabajadores independientes, profesionales con ingresos variables o personas que priorizan la protección patrimonial heredable para sus familias.
Supervisar la cuenta individual o el récord de aportes no es una formalidad prescindible, sino un acto de responsabilidad con nuestro propio bienestar. Si requiere orientación legal sobre su situación previsional o la verificación de sus aportes, puede escribir al correo [email protected].