El brote de sarampión en Perú continúa en ascenso y podría agravarse durante las próximas semanas. El exviceministro de Salud Pública, Percy Minaya, advirtió que los casos podrían triplicarse o incluso cuadruplicarse en el siguiente mes, principalmente en las zonas de la Amazonía donde existen menores niveles de vacunación.
La alerta surge en un contexto marcado por la primera muerte por sarampión registrada en el país en los últimos 23 años.
La víctima fue un adolescente de 16 años de la comunidad de Alto Monte, ubicada en el distrito de San Pablo, provincia de Ramón Castilla, en la región Loreto.
Según la información difundida, el menor no había recibido la vacuna contra esta enfermedad y falleció luego de presentar complicaciones asociadas al sarampión, entre ellas un cuadro de neumonía.
El caso ha encendido las alertas sanitarias debido a la rápida propagación del virus en distintas regiones del país.
Percy Minaya explicó que el crecimiento de los contagios evidencia una aceleración del brote.
De acuerdo con sus declaraciones, el 26 de julio se registraban 1.236 casos confirmados, mientras que actualmente la cifra se aproxima a los 2.400 contagios, según los reportes más recientes revisados por el especialista.
Sin embargo, la última alerta epidemiológica del Ministerio de Salud (Minsa) reportó 1.747 casos confirmados hasta la semana epidemiológica 33, por lo que las cifras continúan en actualización.
“En el siguiente mes se espera que estos casos tripliquen o cuadrupliquen la cifra actual”, advirtió Minaya.
Según los reportes epidemiológicos citados, Puno registra la mayor cantidad de casos confirmados con 1.264 contagios, seguido por Arequipa, que reporta 292 casos.
Asimismo, se han identificado casos en regiones como Cusco y Madre de Dios, mientras que en las últimas semanas el virus también ha comenzado a expandirse hacia zonas de la Amazonía peruana.
El especialista recordó que Perú fue certificado en 2003 como un país libre de sarampión y señaló que el actual brote representa uno de los mayores desafíos sanitarios de los últimos años.
Uno de los principales problemas identificados es el acceso a servicios de salud en comunidades alejadas.
Minaya explicó que algunas localidades de la Amazonía requieren largos desplazamientos fluviales para acceder a atención médica especializada. Por ejemplo, trasladar a una persona desde Alto Monte hasta Caballococha puede tomar aproximadamente dos horas y media por vía fluvial.
A ello se suman dificultades relacionadas con el acceso de brigadas de vacunación y, en algunos casos, la resistencia de ciertos grupos poblacionales a recibir inmunizaciones.
El exviceministro alertó que las coberturas de vacunación han disminuido considerablemente en los últimos años.
Según indicó, la cobertura de la primera dosis se ubicaría alrededor del 80 %, mientras que la segunda dosis alcanzaría cerca del 75 %, cifras que generan brechas de protección frente a una enfermedad altamente contagiosa como el sarampión.
También señaló que entre el 50 % y 60 % de los casos confirmados corresponden a personas de entre 10 y 29 años, grupo etario que concentra buena parte de los contagios actuales.
Ante este panorama, Minaya consideró necesaria una respuesta coordinada entre el Gobierno nacional, los gobiernos regionales y las autoridades sanitarias para fortalecer las campañas de vacunación y vigilancia epidemiológica.
Asimismo, planteó la necesidad de evaluar una declaratoria de emergencia sanitaria que permita reforzar las acciones de prevención, detección y control en las regiones más afectadas.
Mientras las autoridades continúan actualizando el número de casos, el principal desafío sigue siendo incrementar la cobertura de vacunación y evitar que el virus continúe expandiéndose hacia comunidades vulnerables del país.